56.- LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO / EL ABANICO DE LADY WINDERMERE, Oscar Wilde

* Contraportada:

Oscar Wilde (1854-1900) es para muchos la figura emblemática del dandi inglés. Pero esa imagen del artista del esteticismo extremado también se vincula en el recuerdo a la figura perseguida por la hipócrita moral dominante de su tiempo. Durante décadas después de su muerte, Wilde fue objeto de controversia y, a pesar de la condena juducial y moral a la que fue sometido, el interés del público por su obra no decreció. Su producción abarca casi todos los géneros literarios (novela, cuento, ensayo, poesía), pero es en sus obras teatrales donde despliega todo su talento artístico, como lo demuestran La importancia de llamarse Ernesto y El abanico de Lady Windermere. Wilde se sirvió en ellas de las convenciones y temas del teatro de su tiempo, especialmente del melodrama y de la comedia de costumbres del teatro clásico inglés, pero, gracias al ingenio verbal que le caracteriza y a su singular capacidad para reírse de la realidad circundante sin causar la reacción negativa del público, logró trascender sus modelos y dignificar un género que se hallaba en decadencia artística.

* El autor:

Ver web oficial.

* Estduios críticos:

- El abanico de lady Windermer: ver estudio crítico de Carlos Franz.

8/10

3 lectores opinan:

Resultado Negativo dijo...

Buenísimas ambas obras, espectacular escritor, por su ironía e inteligencia. La sociedad siempre ha tenido miedo a la genialidad, supongo que se les hace más patente su mediocridad. Muy buen Blog. Te seguiré. Un Abrazo.

Virginia dijo...

Acertado comentario el tuyo y muchas gracias por la visita!

Enrique dijo...

He enlazado tu blog a uno que he hecho recientemente para aprender de tu experiencia pues me ha gustado mucho. Espero que no te importe.
The Importance of Being Earnest es para mí una obra cargada de matices escondidos a cual más interesantes sobre la ironía e inteligencia, o ironía inteligente de Wilde, que fui descubriendo cuando en un grupo de teatro aficionado estuvimos representando la obra durante un par de años. A cada lectura encontrabas una nueva intención, un nuevo reto al lector.
Tan es así que llegue a aprenderme toda la obra de memoria, y aún la recuerdo casi entera.